TRAGICA MUERTE DE UN BEBE DE TRES MESES

(OBERA) La autopsia no dejó dudas. Brandon, un bebé nacido hace sólo tres meses en la ciudad misionera de Oberá, murió literalmente de hambre. De acuerdo con el resultado de los exámenes practicados al cuerpo, “una falla multiorgánica por deshidratación y desnutrición” le costó la vida. La jueza de Instrucción 1, Alba Kunzmann de Gauchat, ordenó la detención de la mamá del menor, una joven de 18 años que hoy enfrenta una acusación por “abandono de persona seguida de muerte“.

La tragedia se desató el lunes pasado en la pequeña casilla del barrio Sapucay en la que vivían ambos. Tras un llamado al 911, efectivos policiales trasladaron al menor y la madre al hospital Samic. Brandon entró sin signos vitales mientras que la joven, al enterarse que su hijo había fallecido, entró en shock y quiso suicidarse. “Fue internada en el área de psiquiatría por un resguardo de su integridad física, en razón de que la misma manifestó intenciones de quitarse la vida“, dijo el área de prensa de la policía de Oberá.

El primer informe médico sobre el pequeño determinó que no había lesiones superficiales. A priori, no hubo maltrato físico. Sin embargo, vecinos del barrio aseguran que la mamá lo “maltrataba”. “No le daba la leche y le pegaba”, contó una vecina. La autopsia, además, reveló que había “lesiones ulcerativas en región perianal de larga data”, ocasionadas por la falta de higiene y que pesaba sólo cinco kilos.

La testigo, entre otros detalles, reveló otra situación dramática que da cuenta de la marginalidad y el abandono en el que vivían mamá e hijo. Según dijo, la joven de 18 años había intentado suicidarse el pasado sábado, colgándose de un cable, pero un vecino lo impidió. Los estudios a la madre no revelaron problemas de índole psiquiátrico, más allá de la conmoción por el fallecimiento del bebé, aunque sí confirmaron que consumía marihuana y otras drogas.

La precaria vivienda no cuenta con electricidad ni agua potable, al igual que la mayoría de las familias del lugar. Según detallaron los vecinos, ella misma la construyó. “Era una pelea para que Cecilia le dé la teta al bebé. Ella no cocinaba ni para ella. Ni calentaba agua para mate. Venía a mi casa a pedir comida y le dábamos, y aprovechábamos para darle algo de leche al bebé. Mis nenas lo cuidaban más que la mamá. Estamos todos muy tristes”, graficó otra vecina.

La joven, tras ser dada de alta, fue alojada en la Seccional Segunda y en los próximos días sería citada a indagatoria.

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